Es cuando se aprecia una falta de cohesión en la pintura aplicada sobre superficies verticales.
Sus posibles causas son:
Haber aplicado una primera mano muy gruesa.
Haber aplicado la segunda mano antes que la primera haya secado bien.
Haber pintado bajo condiciones de calor o frío excesivos.
Poca distancia entre la pistola y la superficie sobre la cual se atomizó pintura.
Exceso de diluyente.
Mala presión de aire (pistolas).
Para este tipo de problema la solución es:
- Disminuir el espesor de la pintura.
- Respetar los tiempos de secado entre mano y mano.
- Mejorar las condiciones ambientales de trabajo.
- Alejar la pistola del objeto.
- Regular la cantidad de diluyente.
- Aplicar manos más delgadas.
- Controlar la presión del aire.